¡Para poder entrar en el Bosque Mágico del otoño, nos tenemos que convertir en ratones, los guardianes del bosque! Que se encargan de preservar la orden de las cosas y de hacer de mensajeros entre nosotros y el resto de habitantes.
En esta actividad se aprovecha para acercar los frutos y productos típicos del otoño a los niños. Mediante una exposición se invita al hecho que identifiquen y observen las características de cada fruto.
Un personaje fantástico que vive en el Bosque Mágico, nos explica cómo viven en otoño los habitantes del bosque y fomenta el amor y el respeto por el medio natural.
Paseamos y observamos el bosque a la vez que descubrimos sus características en otoño y reconocemos algunos de sus árboles.